Solidaridad intergeneracional: acercar los mayores a los niños

A raíz de una pregunta que nos hizo el blog Centro Virtual sobre el Envejecimiento por el premio One Lovely Blog Award hace unos días que decía:

¿Cómo implicarías a los más pequeños para que formen parte de una sociedad más concienciada con sus mayores?

Me empezaron a surgir varias ideas que necesitaban ser redactadas en un post independiente, y como lo prometido es deuda, aquí está el post :)

Creo que la forma más sencilla de lograr que los niños estén más concienciados con los mayores, es a través de la educación que se les da en casa, porque es lo más cercano al niño, lo que ven todos los días y lo que, queramos o no, absorven como esponjas. A veces no nos damos cuenta, pero acciones tan sencillas como saludar a la vecina mayor con naturalidad y afecto, y no con prisas como si nos estuviera robando un tiempo valioso o nos molestaran sus comentarios, es absorvido por los pequeñuelos de la casa como si eso fuera “lo normal”, “lo que se debe hacer”.

Si tenemos una persona mayor en casa (el abuelo o abuela), es importante implicarlo en todas las actividades familiares que sea posible, el mayor se sentirá integrado y el pequeño aprenderá que se puede disfrutar igual en compañía de una persona mayor.

Abuelo y nieto

Abuelo y nieto

A veces crea controversia la idea de tener una persona mayor enferma en casa. Muchos padres prefieren ocultar esta cara de la vejez a los niños porque no es agradable, lo mismo ocurre con la muerte, un tema que creo que nos aterra más a los adultos que a los niños. Cada vez que pienso en estos temas pienso en mi propia experiencia. He vivido con mis dos abuelos maternos y uno de mis bisabuelos en casa hasta que se murieron. Mis padres nunca nos ocultaron la cara enferma de la vida cuando mi abuelo tenía pérdidas de memoria y había que cuidar de él cada segundo, y creo que esto es bueno para los niños, ver que la vida tiene diferentes fases y que ninguna de ellas es mala ni hay que ocultarla. Convivir con estos momentos hace que sean naturales y no extraños cuando nos toque vivirlos de una forma más cercana, como cuidar de nuestros propios padres.

Mi madre a veces aun nos recuerda que cuando murió su padre, mi padre y ella decidieron no dejarnos pasar al lugar donde lo tenían hasta el momento del funeral, supongo que nadie quiere poner en contacto a unos niños con la muerte, pero cuando mi padre nos llevaba a casa de mis primos le pedimos ver al abuelo por última vez. Yo no recuerdo esto, ni se porqué se lo pedimos, yo tan solo tenía 11 o 12 años y mis hermanos eran menores que yo, pero tras comentarlo con mi madre, mis padres accedieron a dejarnos ver al abuelo que había compartido cada día de nuestra vida. Y esto es lo único que recuerdo: verlo echado en la caja, en medio del salón, como si estuviera dormido, realmente no recuerdo ver sufrimiento en su rostro ni ninguna otra marca que me produjera miedo o terror. Ni si quiera recuerdo que esto me pareciera triste, tampoco alegre, supongo que no era totalmente consciente de que no lo iba a volver a ver. Pero creo que de habernos prohibido verlo me habría quedado pensando ¿por qué? ¿qué hay tan horrible que no podemos ver? ¿qué le ha ocurrido realmente al abuelo? Supongo que el momento quedaría mucho más marcado y no tengo muy claro que fuera de la mejor manera posible.

El enseñar a los niños a querer a sus padres y hermanos y a ser respetuosos con sus superiores, hecha los cimientos de correctas actitudes mentales y morales para llegar a ser buenos ciudadanos. (Confucio)

Otra forma de fomentar la solidaridad intergeneracional que creo que tendría grandes repercusiones en el futuro de la sociedad, es acercar la vejez a los niños a través de los juguetes. Los niños verían esto como algo natural y lo incluirían en sus futuras vidas. Por ejemplo, en cualquier marca de muñecas tenemos la mamá, el papá y los hijos, con todos sus complementos (coche, casa, vestidos, caravana…) creo que aquí se podrían incluír otras dos figuras: el abuelo y la abuela, con todas las características (rostros arrugados, vestimenta apropiada, quizá un bastón, gafas…), para que los niños los incluyan en sus juegos. Y fomentar este tipo de juguetes, no solo desde casa, sino también desde la publicidad.

Caillou y su familia

Caillou y su familia

También sería interesante llegar a los niños a través de los dibujos animados, ya que de estos absorven mucha información sobre la forma de comportarse y actuar. Deberían enfatizar más la figura del mayor, podría ser la del abuelo y la abuela con superpoderes al igual que el resto de personajes o ser realmente bellos aunque sean ancianos. Lo mismo ocurre con los juegos de mesa y los cuentos: ¿por qué no un juego donde se incluya la figura de un anciano sabio? ¿por qué no un cuento donde aparezca una abuela contando apasionantes historias de su juventud? ¿O quizá descubriendo secretos de la eterna salud o sobre la felicidad?

Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.
(Pitágoras)

Abuelo Simpson

Abuelo Simpson

Se que ahora mismo podemos encontrar algunos cuentos o dibujos que muestran la figura del abuelo y abuela, pero creo que son los menos, y de estos, hay incluso algunos en los que la figura del abuelo es tratada como una carga. Y esto no es solo un llamamiento a los padres, a consumir productos que refuercen estos conceptos de integración de los abuelos y las personas mayores desde la tolerancia y la solidaridad, sino más bien es un llamamiento a las grandes marcas, porque a través de sus productos y la publicidad, pueden llegar a muchas personas y producir grandes cambios realizando pequeñas acciones, tanto sobre pequeños como sobre mayores.

¿Qué me dices tú? ¿Se te ocurre alguna otra idea para acercar la vejez a los niños y fomentar la solidaridad intergeneracional?

Pilar Amaku

Soy bloguera de El Amaku desde que nació. Creo que las personas mayores necesitan un altavoz para ser vistas y oídas, porque sí hay vida después de los 65 años, una vida alegre y dinámica.

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2 Respuestas

  1. Rogelio Ruiz dice:

    Uno de los retos de nuestra sociedad es que vivir abuelos, padres e hijos juntos no sea una obligación o una necesidad, sino la elección de una forma de vida, más rica y completa. Abuelos y nietos necesitan tiempo para conocerse, para saber que su vida es, ha sido y será mucho más de lo que se ve en una visita o el día que uno cuida del otro. Fundamental es conocer y participar en los proyectos de cada uno, en las direcciones.
    Estamos acostumbrados a registrar cada movimiento y gesto de nuestros hijos, pero cada día nos arriesgamos a que se desvanezca una persona entera.

    • Pilar dice:

      Totalmente cierto Rogelio. Me ha sorprendido mucho tu última frase: “Estamos acostumbrados a registrar cada movimientos y gesto de nuestros hijos, pero cada día nos arriesgamos a que se desvanezca una persona entera”. Me ha dejado pensado… Cuando nace un niño en la familia nos pasamos el día haciendo fotos, recordando cada instante: cuando dijo su primera palabra, cuando perdió su primer diente, cuando dio sus primeros pasos… y fotos y vídeos por todas partes. Sin embargo, cuando tenemos una persona mayor cerca, que está próxima a la muerte, y que cuando eso suceda no la volveremos a ver, no nos preocupamos de guardar tantos recuerdos…

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